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lunes, 24 de junio de 2013

El chantaje de Pérez Molina



El sábado 23 de junio me llamó la atención de manera especial la columna de opinión de uno de los adalides de la extrema derecha nacional, viejo militante del partido de la violencia organizada, el que organizó escuadrones de la muerte: aparentemente se condolía del asesinato de los policías en Salcajá. Sin embargo, el texto en su conjunto era una diatriba en contra del movimiento de derechos humanos, que según este adalid de la intolerancia no se pronunciaron por el asesinato de los policías.

Ha pasado más de una semana del cobarde crimen en contra de los policías y las autoridades no dejan de decir que ya saben quiénes fueron, que están detrás de ellos, pero aún no se realizan las primeras capturas.

Hay dos hechos que merecen que se les ponga atención: la coincidencia de la masacre de Salcajá con la inauguración de “escuadrones” militares de seguridad y luego el anuncio presidencial de comprar más de 30 mil armas sin seguir los procedimientos normales y realizar una compra de “excepción”.

A pesar de que soy un lector más o menos cuidadoso de lo que se publica en los medios impresos de prensa, hasta ahora no he visto ninguna explicación de cómo es que pudo haber sucedido la masacre de Salcajá. ¿Qué estaban haciendo los policías cuando fueron asesinados? ¿Qué hizo que no reaccionaran de inmediato frente al ataque? ¿Será que entre los atacantes había personas que eran conocidas por los policías asesinados?

Lo único que en estos momentos resulta totalmente claro es que Pérez Molina sacará muy buen beneficio de la masacre de Salcajá, le permitirá justificar realizar una millonaria compra de armamento, que han venido postergando desde hace años debido a que no quieren hacer uso de los instrumentos  más transpararentes para ello.

Cuando Pérez Molina dice, muy valiente él, que asumirá los costos de comprar armas por excepción lo que nos está diciendo es: el que se oponga a esta compra está en contra de que se mejore a la Policía Nacional Civil. Nuestra respuesta debe ser: exigimos que se mejoren las condiciones en que los policías realizan su trabajo y ello no es incompatible con la honradez en el gasto de los recursos públicos.

Debemos exigirle a Pérez Molina que el proceso de compra de armas para la Policía Nacional Civil sea transparente.

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